23 abr. 2009

¡Chocolateeee!

Gracias a mi amiga Arrate me he enterado de que el elenco de la película Los Goonies, dirigida en 1985 por Richard Donner (responsable de toda la saga de Arma letal pero también de La profecía, Superman II, Lady Halcón o Maverick) se ha vuelto a reunir, 24 años después de aquella genial película.


¿La razón? Nada del otro mundo... Siempre vivimos con las ansias de recuperar tiempos pasados y a los de la prestigiosa revista Empire les ha entrado la morriña para celebrar sus veinte años de publicación (claro, con razón se ponen nostálgicos, son unos cuantos años) han decidido reunir de nuevo a los protagonistas de la peli y editarán material inédito o curioso sobre aquel rodaje en el que tan bien debieron de pasárselo todos. Efectivamente si uno conoce la peli, podrá imaginar que así fue. Además el gran Steven Spielberg es uno de sus ideadores con lo cual, con más razón si andaba metido en el ajo...

Corey Feldman, Martha Plimpton (de los que por cierto poseo sus autógrafos), Sean Astin (vaya, así que a esto se dedicaba el bueno de Sam Gamyi antes de acompañar al señor Frodo a destruir el Anillo... ¡quién lo iba a decir!), Josh Brolin (actor que vive unos momentos dulcísimos debido a los grandes trabajos que está acumulando últimamente -No es país para viejos, Mi nombre es Harvey Milk- y los que tiene por hacer -la última de Woody Allen, por ejemplo)... ¡Todos juntos de nuevo!

Con anterioridad había muchos rumores sobre la posibilidad de una secuela de Los Goonies, donde veríamos a los personajes ya mayores (una idea que puede ser buena pero que a muchos seguro que no gusta ya que siempre tendrán en mente Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal), pero de momento no se sabe absolutamente nada. Con esta reunion podría pensarse que hablarán de ello... Quién sabe, sólo el tiempo lo dirá (frase tópica al canto).

O quizá realizan un remake... con algún cameo de los personajes originales... Hijos de por medio... Uf, qué horror, esperemos que no hagan algo así. Yo la verdad es que visto el panorama hollywoodiense actual, me lo veo venir.

¿Y de qué iba esta peli? La historia se podría resumir en pocas palabras: Muchas aventuras a las que uno, siendo un pequeñajo, siempre le gustaría vivir junto a su pandilla, con malos muy malos de por medio y tesoros ocultos desde hace muchos, muchos años.

Aquí su trailer (en inglés) donde se ve que efectivamente la cosa es más o menos en ese plan:



Otro póster diferente...




Y para acabar, el inolvidable (y para mí entrañable) Sloth (John Matuszak). ¡Chocolateeeee!



10 abr. 2009

Tiran más cuatro tetas que dos petas.

'Mentiras y gordas'



AÑO: 2009
DURACIÓN: 107 min.
DIRECTOR: Alfonso Albacete, David Menkes
GUIÓN: Alfonso Albacete, David Menkes, Ángeles González-Sinde
BANDA SONORA: Juan Sueiro, Juan Carlos Molina
FOTOGRAFÍA: Alfredo F. Mayo
MONTAJE: Fernando Pardo
PRINCIPALES INTÉRPRETES: Mario Casas, Ana de Armas, Hugo Silva, Alejo Sauras, Asier Etxeandia, Miriam Giovanelli, Esmeralda Moya, Ana María Polvorosa, Yon González, Maxi Iglesias, Aida Folch, Duna Jové, Marieta Orozco, Xacobe Sanz, Clara Pradas





Doble sorpresa me ha provocado esta película. Primero fue su hazaña al entrar directamente en primera posición en la taquilla, desbancando a Clint Eastwood y su coche. Una sorpresa, en principio, grata, ya que el cine español anda necesitado de espectadores desde tiempos inmemoriales. Bastantes días después vino la sorpresa de su visionado, y es que una cosa es que no te esperes ver El espíritu de la colmena y otra muy diferente es ver esto.

Definir el género de esta... llamémosla cosa, es casi imposible. Quizás esperes que sea una comedia gorreril. Pues no lo es. Podría ser una comedia romántica con adolescentes y con alguna temática de drogas y desenfreno. Tampoco. Bueno, entonces será un retrato generacional con trasfondo dramático. Ni de coña. Como ya no veo más opciones plausibles, crearemos un nuevo término para definirla: cine de tetas, culos y pastillas. Eso es prácticamente lo único que se ve en pantalla todo el tiempo, lo que conduce la vida de estos jóvenes a lo largo de más de noventa minutos.


Una cosa es que esta chica quiera adelgazar un par de kilos, y otra muy distinta que saque pollos del horno al estilo de Homer Simpson.Lo grave no es que se vea una vida desenfrenada en esa juventud, es que no tienen vida más allá de esos aspectos, o si la tienen, es de chiste. Y ya no hablemos de perspectivas de futuro o ambiciones, siendo su único interés lograr más pastillas para la siguiente noche de juerga loca, ergo la noche de ese día. Y no, no son jóvenes perdidos o frustrados que se refugian en drogas para llevar el día a día, son simplemente chicos que viven en un mundo de drogas estimulantes y estímulos sexuales. El carpe diem adquiere una nueva dimensión con estas vidas que se nos muestran, carentes de planes o intereses. Cierto que existen pequeños intentos de dotar de dramatismo al asunto, como el trauma de una por su sobrepeso o el intento de una “camella” por llevar una vida normal, pero la estupidez con que se tratan o la brevedad con que asoman los convierten casi en detalle de risa. Valgan como ejemplos la escena en que la chica saca un pollo del horno en medio de una cita y empieza a hablar de lo bueno que estará, o el momento en el que uno de los jóvenes ve a su padre borracho en un bar, un plano muy enfatizado, para posteriormente no saber nada más de su familia ni apenas del propio chico.

Ya no me sorprende que los personajes más complejos sean los de tendencias homosexuales, pero sí que algo tan plano pueda presumir de ser complejo.Con semejante plantel de situaciones dramáticas, y el resto de escenas con los temas ya comentados, una pajarita de papel hace palidecer a la complejidad de los personajes. Una se enamora de un tío que no hace más que meterse rayas y le destroza el corazón al verlo con otra. El porqué, vaya usted a saber, aunque la verdad es que no nos interesa, y se ve que tampoco a los guionistas. Lo importante era ver la delantera de la chica en el baño, no conocer los motivos. Lo mismo podemos aplicar a otro chico que simplemente sale para acostarse con la “camella” y después robarle las pastillas. Dos veces sale, dos veces que únicamente sale con ese motivo. Tras ello desaparece, y ya está, nunca más se supo de su existencia. Desde estos personajes dignos de Shakespeare podemos viajar a otros como una joven que descubre el placer del sexo oral con la reveladora frase “mira, pues nunca me habían comido el coño”. Probablemente el caso más “complejo” sea el de un joven que lleva años enamorado de su mejor amigo, y como éste no es gay, pues ya tenemos el mártir de la película. Mención aparte para su escena bíblica en que reparte pastillas en medio de una fiesta.

Aquí, mis lectores. Aquí, el tío que se mete rayas sin parar y la protagonista colada por él de la cual no sabemos nada y cuyo momento más importante es enseñar las tetas.A pesar de todo esto, la película se intenta vender a sí misma como una especie de retrato de la juventud actual en todo momento. La falta de respeto al intelecto de su audiencia es constante, y los directores necesitaban algún tipo de gancho para atraer a la audiencia, por lo que optaron por un reparto lleno de caras conocidas gracias al mundo de las series de televisión. No creía que se pudiera llegar a ese extremo, pero hay que decir que sus papeles en series como “Aída” o “Física o química” son verdaderos bombones al lado de éstos.

De los aspectos técnicos podemos salvar una fotografía oscura pero eficaz, por lo demás la mediocridad sigue imperando en cada milímetro de metraje. Resulta sorprendente que los actores se aferren con tanta profesionalidad a sus personajes, más que probable que por ser el primer papel de la mayoría de ellos en el mundo del cine. Como se suele decir, la televisión les da fama y el cine prestigio, y éstos ya tenían la primera y ahora gozarán del desprestigio de haber participado en esta obra cuya única virtud es hacer parecer mejores al resto de películas al marcar un nuevo nivel en el cine español más penoso.

6 abr. 2009

El éxito de 'Mentiras y gordas'

Hace poco puse una entrada intentando averiguar cuál podía ser la clave del éxito de la última y genial película de Clint Eastwood, Gran Torino. Ahora, debido a la sorpresa que ha sido el bombazo en taquilla de Mentiras y gordas, dirigida por Alfonso Albacete y David Menkes (más conocidos simplemente por Albacete & Menkes, directores de paridas como Más que amor, frenesí o Atómica, o de la algo más decente que éstas Sobreviviré), me gustaría intentar dar con alguna clave que indique su éxito en la taquilla nacional.

Como imagino que seguirá habiendo más éxitos rotundos o sorprendentes durante los próximos meses, podría decirse que volveré a escribir algo con el título de "El éxito de...". Al igual que, posiblemente, pueda incluir entradas que sean del estilo de "El fracaso de..." (espero que la próxima Terminator: Salvation no sea incluida en este último tipo de entradas... cruzo los dedos)

Vamos pues con...


Posibles claves de su éxito...

1) Los cuerpos de los actores. Me refiero en este caso a los chicos. En la película aparecen yogurines del panorama cinematográfico (mejor dicho, televisivo) actual, y además, por lo visto, aparecen si no semidesnudos, sí desnudos, con lo cual, muchas hormonas que son capadas en cada emisión televisiva de la serie donde alguno de los protagonistas aparezcan, salen a relucir sin ningún pudor con el visionado de esta película. Algunos de los conocidos rostros y sus correspondientes series de TV que se ven son: Hugo Silva (Los hombres de Paco), Alejo Sauras (Los Serrano), Yon González (El internado), Mario Casas (Los hombres de Paco), Maxi Iglesias (Física o química)... [Nota: Llega a aparecer también Miguel Ángel Silvestre -el Duque- y no sé qué me da que el éxito habría sido aún mayor]

2) Los cuerpos de las actrices. Idem a la clave anterior, pero con féminas. Un servidor no ha visto la película, pero por lo que le han contado, las chicas se lucen menos que los chicos, lo cual no es óbice para que las hormonas anteriormente mencionadas salgan a flote también viendo la peli. Algunas de las actrices y sus series de TV son: Ana de Armas (El internado), Ana Polvorosa (Aída), Esmeralda Moya (Desaparecida), Aida Folch (Cuéntame -aunque también la pudimos ver en Los lunes al sol, de Fernando León de Aranoa)...

3) La temática de los jóvenes (público joven). Muchos jóvenes quizá hayan acudido a ver la película a las salas con intención de ver algo con lo que se puedan sentir identificados en sus formas de vivir. Discotecas, sexo, drogas, líos amorosos...

4) La temática de los jóvenes (público adulto). En los años noventa (concretamente en 1995) se estrenó Historias del Kronen de Montxo Armendariz. Antes del estreno de la película que nos ocupa, se comentaba que podría considerársela como la Historias del Kronen del siglo XXI. Con ello, gente que vio aquella película en su día (o con posterioridad) y le gustó, o al menos le llamó la atención, lógicamente ahora ya es más mayor y quizá pueda sentirse atraído por ver cómo puede contarse hoy en día una historia a priori similar.

5) La historia, el argumento de la película. Bueno, se comenta que realmente esta peli no tiene un argumento consistente, de hecho que ni lo tiene, por lo tanto aquellos que hayan ido a ver la película con la intención de ver una buena historia, pueden sentirse decepcionados... Repito que no he visto el filme pero es parte de las críticas que ha recibido (por lo general bastante demoledoras).

...

¿Se os ocurre alguna razón más por la que esta película está teniendo tanto éxito?

Trailer: