AÑO: 2004
DURACIÓN: 86 min.
DIRECTOR: Jared Hess
GUIÓN: Jared Hess, Jerusha Hess
BANDA SONORA: John Swihart
FOTOGRAFÍA: Munn Powell
MONTAJE: Jeremy Coon
PRINCIPALES INTÉRPRETES: Jon Heder, Efren Ramirez, Jon Gries, Aaron Ruell, Tina Majorino, Haylie Duff, Ellen Dubin, Emily Kennard, Sandy Martin, Diedrich Bader, Shondrella Avery, Carmen Brady
Introducimos el DVD de Napoleon Dynamite. Empezamos a vislumbrar imágenes en movimiento. Los títulos de crédito aparecen ante nuestros ojos. La cosa no empieza mal, ya que resultan bastante originales en su presentación visual. La cosa prosigue de un modo muy agradable, hasta que de repente vislumbramos al Anticristo... ¡¡película producida por la MTV!! Ese canal que entrega premios como “Mejor película aún no estrenada” o que galardona a cintas como Wedding Crashers. Al ver esas tres letras, la verdadera marca del Diablo, me preparé para lo peor.
Pero el protagonista, Napoleon, no es el único que demuestra esta actitud ante la vida, sino que su propio hermano mayor siguió, y sigue, el mismo camino que él. En su caso semeja que lo único que le interesa es chatear por internet con su ciber-novia, con la cual espera reunirse algún día. Napoleon va al instituto, pero de a qué se dedica su hermano no tenemos la más mínima información. Trabaje o no, ambos viven al amparo de una abuela, la cual, para contrastar con ellos de un modo muy exagerado y poco creíble, practica actividades bastante estimulantes a pesar de su avanzada edad, como montar en quad por un mar de dunas. Por este motivo ella sufrirá un accidente que obligará a su tío Rico a ocuparse de los hermanos por una temporada, sirviendo este personaje tan descarado y de estética anclada en los 80 para contrastar de nuevo con otra característica de los dos “freakies” protagonistas: su personalidad tan cerrada con los demás. Es decir, que toda la familia está compuesta por individuos cuanto menos extravagantes que contrastan entre sí para enfatizar aún más, si cabe, sus diferentes particularidades: un adolescente más apático que un ladrillo, su hermano mayor de actitud bastante similar, una abuela que se comporta como si tuviese 20 años y un tío que vive anclado en los años 80. Una llama que vive a las afueras de la casa, no sabemos si como simple mascota o por otro motivo, sirve para rematar esta suerte de familia Monster.
La familia de Napoleon no es el único nido de inadaptados sociales de la ciudad, ya que sus nuevos amigos, Pedro y Deb, siguen en la misma tendencia de desinterés por todo. De este modo el número de individuos cerrados y marginados mostrados como importantes en la cinta resulta muy elevado en proporción con el de personas mínimamente más comunicativas y abiertas, aunque sólo sea con sus mejores amigos. Otros compañeros del instituto de poca importancia, que por suerte apenas intervienen, se ajustan perfectamente a los esquemas conocidos por todos: la rubia tonta, las animadoras que sólo se preocupan por la ropa y su aspecto, los jugadores del equipo del fútbol matones... Por este motivo la película resulta bastante realista y arriesgada en su concepción y evolución de cada personaje principal por separado, pero no en lo que concierne a la descripción de la sociedad, con un exceso de personajes en polos extremos. Está claro que este tipo de individuos existen, pero la concentración mostrada en este film no es creíble, y parece resultar un simple modo de incitar a la risa a ciertos sectores del público con la extravagancia mostrada en cada fotograma.
Nota: no dejéis el film al llegar los créditos, porque tras ellos tenemos varios minutos más de película, bastante importantes a la hora de tener más claro el final.