7 sept. 2007

Puesta en escena vs. guión

'The Iron Giant'
('El gigante de hierro')



AÑO: 1999
DURACIÓN: 86 min.
DIRECTOR: Brad Bird
GUIÓN: Brad Bird (cuento: Ted Hughes)
BANDA SONORA: Michael Kamen
FOTOGRAFÍA: Steven Wilzbach
MONTAJE: Darren T. Holmes




La animación tradicional parece estar destinada a acabarse dentro del mundo del cine. Muy pocos directores la escogen en lugar de la popular animación por ordenador, que tantos grandes éxitos le está dando a Pixar, en contraste con los inacabables batacazos de sus superiores, los estudios Disney. Sólo el anime parece resistir perfectamente la batalla, teniendo como principal representante para los occidentales a Hayao Miyazaki ('El viaje de Chihiro', 'Mi vecino Totoro'). Pero sí hubo un representante del cine de animación tradicional estadounidense a destacar en los últimos 10 años: 'The Iron Giant'.

En ella se nos narra la historia de Hogarth Hughes, un niño de nueve años que un día de 1958 descubre que un gigante de hierro ha llegado desde el espacio a los bosques cercanos a su pequeño pueblo de Maine. Los vecinos comenzarán a notar sucesos extraños en la zona, por lo que avisarán al gobierno, que enviará al agente Kent Mansley para investigar la situación, estando ya sumergidos en la paranoia de la Guerra Fría. Hogarth será el único que se preocupe por ocultar al gigante de todos, incluida su madre (no sabemos qué es de su padre), contando con la ayuda de Dean McCoppin, un chatarrero de alma bohemia.

No nos encontramos ante una historia especialmente original, como vemos. Lo cierto es que los tópicos se suceden por doquier: adultos que nunca creen en el niño, un ser de apariencia monstruosa pero que en realidad es inofensivo y cuenta con buenos sentimientos, el artista amigable y buena persona de estilo de vida bohemio, el niño protagonista de poco éxito entre sus compañeros de clase, un agente del gobierno empeñado en defender teorías conspiranoicas hasta el último momento, etc. Tras tamaña colección de tópicos toca preguntarse “¿qué puede tener esta película para compensarlos?”.Y la respuesta son sólo dos palabras: Brad Bird.


Dean y, sobre todo, Hogarth serán los únicos aliados con los que cuente el gigante en nuestro planeta

El ahora director de éxito gracias a 'The Incredibles' y 'Ratatouille' debutó en la gran pantalla con este film tras haber trabajado en la serie 'The Simpsons' durante varios años. Ya en preproducción anunció un detalle importante de esta película: sería rodada en formato scope. Este formato no es normal en un film de animación, ya que se emplea normalmente en las producciones visualmente más espectaculares, asi que ¿qué otro motivo podría haber para elegirlo? Muy sencillo: ninguno. Simplemente ocurre que 'The Iron Giant' es visualmente espectacular y deliciosa. El diseño de los personajes humanos se escapaba del modelo al que nos tenían acostumbrados otras productoras como la sempiterna Disney (que intentaría seguir este modelo en algunos de sus posteriores proyectos como 'The Emperor´s New Groove'). Una ligera deformación de las facciones les da un toque atractivo y a la vez más realista. La iluminación es otro factor decisivo en esta película, ya que su empleo dentro de los dibujos es infinitamente más trabajado de lo habitual. Juegos de luz, diferentes tonalidades en la iluminación, fuegos más realistas y espectaculares... El encuadre de la imagen y planificación son otros puntos cruciales en el trabajo de Brad Bird. La espectacularidad del formato scope es aprovechada en todo momento, con algunos planos realmente inmejorables. El apartado visual, uno de los más habitualmente dejados de lado en la animación de las últimas décadas, es aquí cuidado con gran esmero, y aún mayor éxito. Pero la mano de un director nada habitual para la animación no se nota sólo en esos apartados. Nos encontramos detalles como la foto de un aviador en casa de Hogarth, que nos da a entender que ése era su padre y que posiblemente murió pilotando un avión (el nombre del niño es una referencia clara al mundo de la aviación). Los innumerables tópicos del guión son suavizados en diversas ocasiones al pasar de puntillas sobre ciertos diálogos o situaciones. El mejor ejemplo lo encontramos en la predecible conclusión de la historia, cuando vemos a Hogarth con numerosos amigos y a su madre que ha iniciado una relación con Dean. Dicha relación nos es mostrada con una sola palabra, “cariño”, sin hacer especial hincapié en ella, al igual que en el hecho de que Hogarth ahora sea popular, mostrado sólo un fugaz momento. Todos nos temíamos esta conclusión, pero por suerte no se machaca al espectador con la importancia de tener muchos amigos, pareja o un padre.

El desenlace del gigante es también conocido por cualquiera: será una víctima más de la paranoia y el belicismo del ser humano. Criticar dichos aspectos no es una mala idea, pero sigue siendo un tema recurrente en el cine infantil. La naturaleza devastadora del gigante (aunque sólo se active en defensa propia, es evidente que su naturaleza es más la de un arma que de un ser pacífico) es superada gracias a los buenos sentimientos aprendidos de Hogarth, como es habitual. Por desgracia los tópicos siguen imperando alrededor del propio gigante.


El formato scope es mostrado en todo su esplendor y potencial en este film

Cuando acabé de ver la película tuve sentimientos muy encontrados. Los tópicos eran un punto muy en contra del film, pero su deslumbrante puesta en escena le subía muchos enteros. ¿Qué apartado le gana al otro? Es evidente que por la inusitada labor de Brad Bird como director esta película sale más bien que mal parada, pero su tremendo fracaso en taquilla no fue suficiente para darle el apoyo necesario a la animación tradicional, la cual ya ha perdido la batalla frente al ordenador en occidente. Pero sí se ha convertido en un pequeño film de culto que le dio a Brad Bird un gran y merecido prestigio dentro del mundo del cine. No es para menos, ya que ha demostrado ser de los pocos cineastas que han comprendido que el cine de animación no debe ser tratado de un modo inferior al cine con imagen real. Y es que los niños, por muy inocentes que sean, se merecen productos tan dignos y trabajados como sus padres.

4 comentarios:

Liliana dijo...

¡Qué nota tan interesante! Veré de conseguirla para verla. Yo creo que la animación tiene futuro, sobre todo porque creo que hay mucho por inventar. Lo de los tópicos que se repiten en las películas, sucede también con las que no son de animación. Sólo hay que encontrar al autor que proponga algo novedoso, ya sea en el tema como en la realización.
Me has dejado con ganas de verla.

Jorge López Fernández dijo...

Me alegro de que te haya gustado el texto, Liliana. ^__^
Ésta es una de las pocas pelis de animación que tengo en mi colección, y quedé muy contento con ella. No es una obra increíblemente profunda ni tiene una historia muy original, pero su realización me encanta. Ojalá en el mundo de la animación se innovase más, porque es un género que está muy estancado. Imagino que como el público suele ser infantil, y éste es menos exigente, prefieren gastarse menos dinero y neuronas en ello. Por suerte Brad Bird demostró aquí que también en EEUU se pueden hacer buenas pelis de dibujos animados (aún no he visto 'Ratatouille', pero me tiene buena pinta, más aún si la dirige él).
Seguro que cuando la veas, aunque no te entusiasme, estarás de acuerdo en que destaca por la iluminación, planificación y encuadre (no son conceptos del todo adecuados para una peli de animación, pero entre nosotros valen ;) ). Eso sí, te aviso de que la madre sigue siendo tristemente un modelo de gran belleza y sacrificio, sobre todo al estar soltera (o viuda, probablemente).
¡Un saludo!

paramétrico dijo...

Una de las cumbres del cine de animación moderno, sólo por detrás de las grandes del stuio Ghibli. Estupenda puesta en escena. Bueno, a ver si me pongo al día, y leo tu artículo de la fantástica Duel, y veo por fin el corto de Erice

Jorge López Fernández dijo...

Creo que tienes razón, Paramétrico. Por cierto, muchas gracias por venir por mi querido blog. :-)
Casi no he visto pelis de Pixar, porque con 'A Bug´s Life' quedé escarmentado. Lo peor en animación que ví en toda mi vida. No sé si 'Finding Nemo' o 'The Incredibles' serán buenas, pero probablemente no lo sean tanto como algunos dicen. 'Ratatouille' ha logrado lo que parecía imposible: hacer que una película de animación me volviese a llamar la atención. Ya os contaré mi
opinión cuando finalmente la vea.
¡Saludos, y espero que te guste todo lo que leas en este blog!