4 ago. 2008

Porque somos demasiados...

'Jude'



AÑO: 1996
DURACIÓN: 122 min.
DIRECTOR: Michael Winterbottom
GUIÓN: Hossein Amini (Novela: Thomas Hardy)
BANDA SONORA: Adrian Johnston
FOTOGRAFÍA: Eduardo Serra
MONTAJE: Trevor Waite
PRINCIPALES INTÉRPRETES: Kate Winslet, Christopher Eccleston, Liam Cunningham, Rachel Griffiths, June Whitfield





No son pocos los autores que han tratado amores imposibles por diversos motivos, ya sea por convenciones de época (Edith Wharton), motivos morales o religiosos (Graham Greene) o condiciones históricas (Sebastien Japrisot). No voy a mentir en este tema: no soy precisamente un gran literato, así que a casi todos los conozco por sus respectivas adaptaciones al cine. A esta lista tengo que sumar ahora a Thomas Hardy, que en su novela 'Jude el oscuro' nos narra la historia de un joven serio y trabajador con ansias de ser un hombre cultivado.

Jude estaba destinado a vivir siempre con un cincel en la mano, pero decidió negar ese destino e intentar llegar a algo más en la vida.Jude Fawley nació en un pequeño pueblo de la campiña inglesa, y parecía predestinado a ser labriego o dedicar su vida a manejar un cincel, pero un día su mentor, el señor Phillotson, le contó que leyendo libros mientras otros estaban en la calle, estudiando mientras otros se divertían y yendo a la universidad cuando fuese mayor un nuevo mundo se abriría ante él. Jude se tomó muy en serio sus palabras, y desde entonces su vida consistió en trabajar lo suficiente para poder vivir con su tía y cultivarse de manera solitaria. Pero un día una chica del pueblo, Arabella, se fijó en él, y no cesó en su empeño hasta que logró llevarlo al altar. Poco después, viendo ambos que su matrimonio era un error, sus vidas se separaron, marchando ella a Australia y él a intentar ingresar en la universidad. Entonces, en su nueva ciudad, siempre bajo la sombra de seguir casado con Arabella, conocerá a su prima Sue Bridehead, con la que comenzará una intensa amistad que se convertirá en un complejo amor no consumado...

Entre el amor de Jude y Sue se interpondrán varios elementos, siendo el principal de ellos las convenciones morales de la época, pero también ellos tendrán sus propias dudas morales, y al final, tras un dramático episodio, incluso religiosas. Por estos motivos las similitudes con las obras de Wharton ('The Age of Innocence') y Greene ('The End of the Affair') son bastante evidentes, aunque la historia sea algo menos sutil y rica, sobre todo en cuanto a personajes. Jude no es un hombre increíblemente complejo, aunque eso es realmente lo que se nos quiere mostrar en la historia, por lo cual admira a su prima Sue, una mujer cultivada, compleja y adelantada a su época. Sobre Arabella no sabemos demasiadas cosas, aparte de que parece ser una mujer sencilla del campo, lo que en cierto modo era un impedimento para las ansias de Jude por cultivarse, ya que él no se conformaba con vivir de despiezar cerdos. De todos modos, su importancia en la historia es más bien simbólica, el estilo de vida al que Jude estaba destinado y que se negó a abrazar, bien a través de ella o de otra mujer. Sue representa totalmente lo opuesto, una vida con más libertad y alejada de convenciones sociales, religiosas o morales, con interés por la cultura y conocer mejor el mundo. Y aparte de estos tres, no tenemos muchos más personajes con verdadera importancia en la trama. Todas las frustraciones por las dificultades de su amor se revelan a través de ellos mismos o de personajes episódicos poco desarrollados, lo que dificulta el llegar a comprender del todo de dónde vienen sus reacciones, a pesar de que todos lo sepamos.


Aunque ambos actores componen realmente bien sus papeles, el personaje de Jude, por su propia naturaleza, es en todo momento dominado por el de Sue, mucho más compleja y evolucionada a lo largo del film.La historia resulta, por tanto, muy interesante, y está bien narrada, pero se ve lastrada por las limitaciones de articularse realmente en sólo dos personajes, uno de ellos claramente “dominado” por el otro, y de incluir ciertos pasajes carentes de sutileza, como el de la escena del dormitorio de sus hijos, escena crucial pero algo exagerada y poco creíble debido al escaso, por no decir nulo, desarrollo de la personalidad de su hijo mayor. Uno puede intuir que eso iba a pasar por ciertas líneas de diálogo, pero se hubiera agradecido una profundización en la mente del pequeño, por lo que parece bastante más atormentada de lo que todos se imaginaban. El trágico final (que nadie considere esto un spoiler, porque cualquiera intuye que esta historia no va a acabar bien, tanto por el tono del film como por su desarrollo) encaja bastante bien con el resto de la historia, y supone una evolución muy interesante del personaje de Sue, pero probablemente le parezca a más de uno forzado al tener su origen en la escena citada anteriormente.

Eduardo Serra realiza un trabajo realmente espléndido con la fotografía, no sólo por sus bellas localizaciones, sino por una iluminación preciosa y melancólica, tanto en el segmento inicial en blanco y negro como en el resto del film.En cualquier caso, Winterbottom logró una obra de calidad notable, sin marcar demasiado las tintas en los momentos más endebles del escrito, realizando un canto al verdadero amor y a la injusticia imperante en el mundo. Para conseguirlo se rodeó de un equipo destacable, con el portugués Eduardo Serra como responsable de una preciosa y melancólica fotografía y unos excelentes Christopher Eccleston y Kate Winslet. Kate ha demostrado en pantalla la libertad de espíritu como pocas actrices han hecho (Titanic, Iris, Eternal Sunshine of the Spotless Mind), y aquí vuelve a bordarlo, construyendo un personaje con una vitalidad contagiosa en casi todo el metraje. Eccleston también destaca como el joven con ansias de cultura pero perdido Jude, en especial en los momentos en que tiene que mostrar sus sentimientos de un modo más sutil, saliendo algo peor parado en los momentos explícitamente más dramáticos.

Muchos la recordarán por el desnudo de Kate Winslet, como se puede comprobar por internet, pero esta película de Michael Winterbottom tiene otras virtudes por las que merece ser vista. Crítica, dura, desgarradora, pesimista y un canto al amor verdadero. A veces peca de resultar excesiva, y en otras ocasiones de resultar algo simple por sus escasos personajes, pero no hay duda en que transmite magníficamente su mensaje: en el amor, como en todo en este mundo, para poder ganar o perder hay que arriesgar.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

buah, pero tio q pelis mas raras comentas ultimamente!. Podías animarte a comentar algun truño con mala ostia como la última de Indy o así jaja, aunque sólo fuera para ver q tal se te daba xD

un saludo y ánimo para chapar para septiembre

iago

Jorge López Fernández dijo...

Pues sí, últimamente veo películas no demasiado conocidas, pero ahora ya tienes el comentario sobre ese truño, Iago. A ver qué te parece. XDD

Saludos, e igualmente ánimo para septiembre.