13 sept. 2007

No somos más que simples insectos

'Kundun'



AÑO: 1997
DURACIÓN: 134 min.
DIRECTOR: Martin Scorsese
GUIÓN: Melissa Mathison
BANDA SONORA: Philip Glass
FOTOGRAFÍA: Roger Deakins
MONTAJE: Thelma Schoonmaker
PRINCIPALES INTÉRPRETES: Tenzin Yeshi Paichang, Gyurme Tethong, Tencho Gyalpo, Tenzin Thuthob Tsarong, Ken Leung




El Dalai Lama espera poder hacer el viaje de regreso algún día. Yo también deseo que algún día pueda volver al Tíbet, el lugar donde le corresponde estar, y Martin Scorsese es evidente que piensa lo mismo. Si algo se desprende de esta cinta sobre el crecimiento y exilio del decimocuarto Dalai Lama debido a la invasión del ejército chino de Mao es un inmenso respeto, no sólo histórico, sino espiritual.

El joven Dalai Lama tendrá unos grandes cuidados y educación por parte de los demás monjesEl Dalai Lama actual fue encontrado en una pequeña casa al lado de la frontera con China al poco de fallecer su predecesor. Tras un pequeño ritual para comprobar si el niño es efectivamente la nueva reencarnación del Buda de la compasión, será llevado al palacio de Potala, lugar en el que se llevará a cabo su educación a fin de ser coronado como el nuevo líder espiritual y político del Tíbet cuando alcance la mayoría de edad. Pero la China comunista de Mao supone una gran amenaza para el Tíbet, ya que se encuentra dispuesta a invadir su país y repoblarlo con su propia gente.

El Dalai Lama dudará en algunos momentos de si él era realmente la nueva reencarnación del Buda de la redención, pero los demás monjes jamás perderán la fe y la confianza en élMartin Scorsese, hombre profundamente católico, demostró que admiraba la cultura tibetana con mucha pasión dirigiendo esta película. El Dalai Lama no es mostrado simplemente como un líder espiritual, sino como un modelo de bondad, humildad, entrega, respeto y mente abierta. Su educación espiritual es mostrada claramente en el film, pero se hace especial hincapié en su educación moral, sobre todo en los principio de la no violencia y del amor a todos los seres vivos. Tampoco confía demasiado en la existencia de las cárceles o la necesidad de tener un ejército. Un modelo de bondad absoluta, impensable en nuestra sociedad occidental de hoy en día. Aunque esa bondad lo hace algo ingenuo al principio con las intenciones del presidente Mao, pero no tardará en aprender la lección y saber en quien puede confiar y en quien no. Pese a todas estas virtudes mostradas, el director italoamericano no pretende ser aleccionador. No se nos muestran como el camino correcto a seguir, sino como las características de una figura que él respeta (¿quién no?). También al Dalai Lama se le atribuyen ciertas capacidades místicas, aunque de un modo muy sutil y discreto. Visiones sobre un Himalaya libre de enemigos, guerreros tibetanos masacrados por los chinos... imágenes bastante sencillas y que pueden provenir más de un presentimiento que de una capacidad sobrenatural. La cultura del Tíbet también se nos muestra artísticamente atractiva, con sus grandes y hermosísimos tapetes de arena o los vistosos trajes usados durante las diferentes celebraciones. El ejército chino de Mao es claramente el villano de la película, lo cual es normal teniendo en cuenta las atrocidades que cometieron en el Tíbet y otros territorios limítrofes. Los ideales socialistas de Mao sembrarán la duda en el Dalai Lama, ya que en principio parecen tener bastantes puntos en común con su ideología, pero todos sabemos que no fueron de especial ayuda para el pueblo de China, por mucho que les lavase el cerebro a miles de personas, siendo esa fe ciega mostrada en la película a través de las declaraciones de algunos militares.

Como era de esperar, la ambientación del film es intachable, con sus lujosos y preciosos decorados del palacio de Potala o el monasterio de Dungkar entre otros. Visualmente volvemos a tener una película muy trabajada, como es habitual en Scorsese. Una iluminación muy natural, con escasas luces artificiales, y un excelente uso de la cámara y las localizaciones ayudan a dotar de una gran belleza paisajística al conjunto, obra del director de fotografía Roger Deakins, cuyo talento ya hemos podido comprobar en sus diversas colaboraciones con los hermanos Coen ('Fargo', 'The Man Who Wasn´t There'). Pero, si hay un miembro del equipo técnico que merece ser destacado por encima de todos los demás, ése es el compositor Philip Glass. Su partitura es de una belleza deslumbrante, y encaja como un guante en este film gracias al empleo de diversos instrumentos con sonoridades orientales. Además, varias de sus piezas ayudan a las escenas a gozar entre sí de una cohesión que de otro modo no tendrían, siendo un buen ejemplo la secuencia de huida del Dalai Lama a la India, con una larga y contundente composición musical que alterna cantos corales, solos de flauta y otros instrumentos orientales. Los coros son un importante refuerzo para la ya comentada aura de misticismo que rodea al protagonista y para resaltar sus bellos ideales.


Los impresionantes decorados del palacio de Potala son increíblemente hermosos, al igual que todos los del film

Scorsese tomó una decisión arriesgada antes de rodar la película, pero muy acertada viendo el resultado: usar sólo actores tibetanos para encarnar al Dalai Lama y los demás monjes. Todos los encarnan sin especiales fisuras, siendo especialmente reseñable el trabajo de Gyatso Lukhang como el Lord Chambelán del Dalai Lama, siempre muy cercano y amigable a la vez que centrado en su trabajo. Por desgracia, la película fue rodada en inglés, lo que le resta parte de la credibilidad ganada por escoger a un reparto tan particular.

El Lord Chambelán no era más que un simple insecto. Yo no soy más que un simple insecto. Pero el Dalai Lama era (y es) más que eso. Es un ejemplo de bondad, entrega y generosidad digno de ser admirado y respetado por todos. Scorsese lo demuestra en esta película que, aunque no se encuentre entre sus obras cumbre, tiene momentos de una belleza mayúscula y denota un respeto espiritual por una cultura ajena que pocas veces he visto en la gran pantalla. Por ello está claro que Scorsese también es algo más que un simple insecto.

2 comentarios:

Anikaa dijo...

¡Hola!
Pues justamente esta (entre unas cuantas) es de las que no he visto de Scorsese.De hecho,salvo After Hours y La edad de la inocencia, si no me falla la memoria, todas las que he visto son de la mafia. Precisamente esta mañana puse en la mula Alicia ya no vive aquí (qué casualidad. Y no es coña. De hecho, escribir "casualidad" ahora me ha sacado una sonrisilla, no me había dado cuenta hasta que la tecleé...) Eso, que no conozco demasiado esas otras facetas de Scorsese (¡Ah! Me acabo de acordar de otra QUE ME ENCANTA: su mediometraje de Historias de Nueva York) pero que bueno, la pintas bien. Tengo una cantidad ingente de pelis pendientes (me he ido aprovisonando para el invierno) pero es probable que le haga un huequecillo a esta tambien :)
¡Saludos!

Jorge López Fernández dijo...

Pues yo voy a ver mañana por primera vez 'Alice Doesn´t Live Here Anymore' (me he vuelto un maniático con los títulos originales desde '¡Olvídate de mí!' y el trauma de 'Soñando, soñando, triunfé patinando'), así que quizás me estés espiando a través del emule y viste que me la bajaba. ;)
Hoy me toca 'Boxcar Bertha', una de sus primeras pelis. Me estoy viendo tantas de este genio del cine porque mi trabajo final del curso sobre crítica trata sobre él.
Y su mediometraje de 'New York Stories' es muy bueno, pero por desgracia en esa película hay una cosa titulada 'Life Without Zoe' que es un atentado hacia la raza humana. Fue de las veces que peor lo pasé viendo una película, es asquerosa, vomitiva, repugnante, nociva, desastrosa, horrible, tóxica, venenosa, horripilante y todo lo malo que me pueda imaginar. Quiero creer que eso lo escribió Sofia, y no Francis.
Yo ésta te la recomiendo, pero teniendo bien claro que si la cultura del Tíbet te trae al pairo, quizás en algunos segmentos te aburra un poco (pero sigue teniendo los momentos de cine mayúsculo de Scorsese). A mí siempre me ha parecido una cultura muy interesante, por lo que disfruté mucho con la excelente ambientación del film, y con la banda sonora, que ahora mismo estoy escuchando.
A ver si me llega ya la nueva remesa de pelis que pedí por internet, que al fin tendré 'Hamlet' (la de Branagh) en su versión de 234 minutos, y para ver una peli de 4 horas prefiero ésa y no 'The Return of the King'. ;)
¡Un abrazo!