28 mar. 2009

B/N

- No me gustan las películas en blanco y negro

- ¿Una peli en blanco y negro? ¡Uf, no la veo ni de coña!

- Hace siglos que no veo una peli en blanco y negro...


Estas son algunas de las frases que cada vez que oigo, no le veo demasiado sentido. Y evidentemente las entiendo aún menos cuando las dice alguna persona que se jacta de decir que le gusta el cine... Está claro que esta frase debería puntualizarse diciendo cine actual.

Casablanca, Ciudadano Kane, Sed de mal, Con faldas y a lo loco, La fiera de mi niña, Historias de Filadelfia, La diligencia, ¿Quién mató a Liberty Valance?, Encadenados, Psicosis, La noche de los muertos vivientes, La costilla de Adán, La jungla de asfalto, El halcón maltés, Murieron con las botas puestas, La noche del cazador, Toro salvaje, Manhattan, La lista de Schindler...

¿Sigo?... Obras maestras indiscutibles que por el mero hecho de ser en blanco y negro, la gente se niega a ver. Nada, que no lo entiendo.

24 mar. 2009

La bola de dragón se acerca

En abril llegará a las pantallas Dragonball evolution, una cosa (sí, cosa, por lo que se ha podido ver hasta ahora no puede calificarse con otro nombre) basada en el manga original de Akira Toriyama (del mismo título pero sin la coletilla de evolution).

Aquí está su trailer para que os vayais haciendo una ligera idea:



No, ese no es el trailer, efectivamente... Ya podía serlo, ya... Pero lamentablemente no es así. El verdadero trailer es este (en castellano):



El vídeo anterior al trailer tiene mucho más nivel y es mucho más fiel a la serie habiéndolo hecho con cuatro duros, que lo realizado por el director James Wong (responsable de Destino final 1 y 3) para la Fox. Este Dragonball evolution no pinta nada, nada, pero que nada bien...

La película ha sido estrenada ya en Asia, donde casi seguro iba a ser un gran éxito, y así ha sido: un verdadero bombazo. No sé qué me da que por estos lares y en Occidente en general no tendrá la misma suerte... Creo que se nota que me da muy mal rollo esta producción. Claro, de pequeño vi toda la serie de dibujos animados y que me gustaba lo suficiente como para llevarme ahora las manos a la cabeza con esto (venga va, lo reconozco: toda no, dejé de verla en el momento en el que las peleas se convirtieron en interminables durando más de tres o cuatro meses... Creo que fue con aquel monstruo de chicle... ¿Boo, no? El resto de la serie lo vi entero).

Si lo deseas, puedes leer aquí una precrítica por cortesía de Cinempatía (gracias a los cuales vemos estos vídeos y las imágenes)

En fin. A continuación dejo algunas imágenes de los personajes de la película...

Foto de grupo



Goku



Bulma





Maestro Roshi



Dragón



Póster



El abuelo de Goku



Fullum (criaturas creadas por Piccolo -por aquí lo conocemos como Satan Txiki/Pequeño Satán- para recuperar las bolas de dragón... Como se puede comprobar, es muy fiel a la serie de dibujos... MUY fiel)



Estaría bien que nos equivoquemos todos y al final sea algo entretenido... Pero me da que no, es una pequeña corazonada.

Director: James Wong
Guionistas: Ben Ramsey, Akira Toriyama
Intérpretes: Justin Chatwin (Goku), Chow Yun-Fat (Maestro Roshi), Emmy Rossum (Bulma), James Marsters (Piccolo), Joon Park (Yamcha), Eriko Tamura (Mai), Jamie Chung (Chi Chi)...
Fecha de estreno prevista en España: 8 de abril


Más información y ficha en IMDB

17 mar. 2009

El éxito de Gran Torino

Gran Torino, la última joya de Clint Eastwood, se estrenó el pasado 6 de marzo. El mismo día de estreno que los esperadísimos Watchmen de Zack Snyder. Según tengo entendido, la distribuidora, o la productora, o vaya usted a saber quién de Gran Torino, pensó que el hecho de hacer coincidir ambos estrenos era mala señal, que Eastwood sería barrido por los superhéroes...

Finalmente decidieron estrenarla en la fecha prevista.

Primer fin de semana de exhibición en salas: Gran Torino obtiene 2 millones de euros frente a los 1'5 millones de Watchmen. Por tanto, el gran Clint Eastwood arrasa y se coloca en el primer puesto de la taquilla nacional. Un éxito inesperado, al menos por aquí, ya que ya venía siendo en los Estados Unidos de América el mayor éxito de toda la carrera del oscarizado director. Y estos datos lo confirman aún más.

¿Por qué un drama con aire intimista supera a una película que tantos aficionados al cómic y cinéfilos de todo el mundo esperaban desde hace años? La verdad es que no tengo ni idea... Aunque podemos pensar en alguna que otra razón:

1) Clint Eastwood anunció que sería su última aparición como actor. La gente quiere ver ese gran momento, y si además antes de ser estrenada la película, ya se oía y se leía que era una gran interpretación, con más razón.

2) De nuevo en relación con lo que se venía rumoreando tras su estreno en EEUU, el hecho de que se diga que, aún reciente su última película El intercambio (nominación al Oscar para Angelina Jolie, entre alguna otra), este hombre es capaz de rodar dos películas casi seguidas siendo las dos geniales, puede llamar la atención del público. Recordemos que con Banderas de nuestros padres y Cartas desde Iwo Jima hizo algo parecido, rodar dos películas por año. Un octogenario nada más y nada menos, ahí queda eso.

3) El público puede pensar que a Clint Eastwood le quedan dos telediarios (¡¡esperomos que no!!) y el hecho de que tenga tantas grandes películas a sus espaldas, tanto como director como actor, puede ser otra razón para atraer gente a las salas. (Es decir, algo así como para contar a los nietecitos eso de "yo vi la última peli de Clint Eastwood en el cine")

4) Todos los profesores de clase de ética de todos los colegios del mundo se han puesto de acuerdo para recomendar a sus alumnos y a sus familias que vean esta película. En ella se muestra un choque de culturas importante y el aprendizaje que alguien en principio racista puede llevar a cabo para estrechar distancias y anular diferencias étnicas y culturales. Es, por tanto, una película que podría llevar la etiqueta de "recomendable para una clase de ética en el colegio/instituto", sin que ello suene de forma peyorativa, nada más lejos de mi intención.

5) Clint Eastwood es un clásico. Y punto. Y eso la gente lo sabe.

...

Clint Eastwood ha logrado, en mi opinión, una nueva obra maestra.

¿Se os ocurre alguna razón más que indique el porqué del éxito de la película?

Aquí su trailer:


4 mar. 2009

The Return of the (Trash) King

'In the Name of the King: a Dungeon Siege Tale'
('En el nombre del rey')



AÑO: 2007
DURACIÓN: 127 min.
DIRECTOR: Uwe Boll
GUIÓN: Doug Taylor, Jason Rappaport, Dan Stroncak, Doug Taylor
BANDA SONORA: Jessica de Rooij, Henning Lohner
FOTOGRAFÍA: Mathias Neumann
MONTAJE: Paul Klassen, David M. Richardson
PRINCIPALES INTÉRPRETES: Jason Statham, Burt Reynolds, Ray Liotta, Leelee Sobieski, Claire Forlani, Matthew Lillard, John Rhys-Davies, Will Sanderson, Ron Perlman, Brian J. White, Kristanna Loken





Tres años después del estreno de Alone in the Dark Uwe Boll vuelve a nuestras carteleras. Por el medio salió Bloodrayne, pero directa a DVD para desgracia del artista. Ahora, gracias a la sabiduría y buen juicio de nuestras distribuidoras, podemos ver a Jason Statham matando ¿orcos? en la pantalla grande. Fue larga la espera. La película estaba prácticamente acabada en 2005, pero hasta 2007 no encontró distribuidor en ningún país. El porqué, en unos pocos párrafos.

Empezar con el protagonista recogiendo nabos y espantando cuervos con un bumerán es una gran declaración de intenciones.La trilogía de Peter Jackson hizo aflorar el género de espada y brujería con gran fuerza, y Boll no dudó en subirse al carro. Pero claro, el hombre se dedica a adaptar videojuegos, así que había que conseguir alguna licencia que valiese para adentrarse en este mundo, y se decantó por “Dungeon Siege”, un juego de rol que, como casi todos, se ambienta en un mundo estilo Dragones & Mazmorras. De todos modos no es más que una excusa, ya que ni siquiera el nombre aparece claramente en el título de la película, algo que sí hacen sus demás obras (Alone in the Dark, House of the Dead). De esta forma comenzó el intento de Uwe Boll por convertirse en el nuevo amo y señor del cine épico fantástico. Logró serlo, pero del cine soporífero y cutresalchichero.

Las barbaridades y estupideces se pasean por pantalla como en un desfile de moda. Tan pronto sale una, entra otra. Por sí sola la primera escena, entre Ray Liotta y Leelee Sobieski, de pocos segundos, ya resume los diálogos risibles que poblarán toda la peli. Comprobadlo vosotros mismos:

Leelee – Sabía que vendrías.
Ray – Pero si te lo había dicho.
Leelee – Sí, pero lo sabía antes de que llegaras. (¿?)
Ray – Veo que tus poderes están mejorando. (¿¿??)

Evidentemente, no es el único diálogo incoherente que nos presenta, pero sí es probable que sea el más estúpido. Buena carta de presentación. Claro está, no podían faltar las profundas frases made in Uwe Boll para compensar las hostias del resto del metraje. “La sabiduría es nuestro martillo” es un buen ejemplo de ello, pero también hay unas cuantas más que tienen su mérito.


La sensación de caspa impregna todas las escenas de la película, incluyendo la presencia de la mayoría de los conocidos pero depauperados actores.Ya que he nombrado a Liotta y Sobieski, será mejor hablar de todo el reparto. Al frente nos encontramos a Jason Statham, que, como es habitual en sus papeles, tiene como principal función repartir a diestro y siniestro. Uwe Boll le ha regalado un personaje ciertamente antológico. Un granjero llamado Granjero, según él porque “uno se convierte en aquello que realiza”, y como él planta nabos (tal cual), pues así se llama, pero con apellido, no se vayan a pensar que no tiene familia. Según parece, desde niño le aplicaron el método Polgar, porque sino no nos podemos explicar semejante estupidez. Dejando de lado su nombre, nos presentan a un hombre de campo que siempre porta un machete y un bumerán encima, el cual tan pronto golpea a la gente como se clava en los árboles. Nos demuestra lo útil que resulta para espantar cuervos mientras recoges nabos, así que es probable que dentro de poco vean a los espantapájaros quemándose en la hoguera de San Juan y a los granjeros con un bumerán último modelo.

El susodicho granjero Granjero ve cómo su hijo es asesinado al poco de comenzar la película, y decide vengarlo y rescatar a su esposa, matando como si su verdadero nombre fuera Exterminador. Con tan deslumbrante trama no sé por qué no escogieron a Steven Seagal para el papel, así que nos tenemos que conformar con un Statham que lo resuelve decentemente teniendo en cuenta todo lo que acabo de contar, y más cosas que me dejaré en el tintero.

Ray Liotta interpreta al villano de la historia, el mago Gallian, el cual lidera un ejército de monstruos, los krugs, un vergonzoso y paupérrimo cruce entre los gamorreanos de Star Wars y los orcos de The Lord of the Rings. Bueno, al menos eso es lo que parece, porque el movimiento de la cámara apenas nos permite distinguirlos (esta técnica ya fue aprendida por Boll en Alone in the Dark). Estos monstruos se dedican a asaltar y secuestrar gente para esclavizarlos, con el objetivo de cavar en una mina. Para qué, eso ya es pedir demasiado. Vemos que cavan encadenados, y punto. Quizás sean simples trabajos forzados y Gallian pretenda ser alcaide, y esta teoría es tan válida como cualquier otra porque tampoco tenemos pistas sobre sus intenciones. Es el malo, así que hace el mal. Nada más.

El rey está interpretado por el depauperado Burt Reynolds, que hoy en día ya sale en basura semana sí, semana también. Tiene la suerte de no tener demasiados momentos vergonzosos, exceptuando una supuesta escena dramática con Granjero. Duelo entre actores del método, sin duda. De ahí salió la frase “La sabiduría es nuestro martillo”, así que imaginaos el resto. Su uniforme de batalla merece ser destacado, porque nunca había visto un casco tan ridículo, el cual luce aún peor en la estirada cara de este actor.


Nadie sabe qué son estos enemigos, sólo que Gallian los controla a todos simultáneamente, encarnando a lo que en el juego llamamos John Rhys-Davies encarna al mago-médico de la corte, y sale relativamente bien parado entre tanto despropósito. En bastantes ocasiones con cara de no saber cómo demonios acabó ahí, pero sin hacer el ridículo. Sobieski se encarga de dar vida a su hija, de la cual sabemos que tiene poderes mágicos y que se acostaba con Gallian, según ella, “porque creía amarlo”. No sabemos los motivos de ella, ni qué clase de relación tenían, ni cuanto tiempo llevaban... y no busquéis más sobre esto, porque no hay. Cuando se pone la armadura se podía haber puesto perfectamente un disfraz de florero, que habría sido más realista.

También encontramos por ahí a Ron Perlman y Will Sanderson como amigos de Granjero. Por desgracia no se llaman Lechero y Ganadero. No destacan demasiado, exceptuando los primeros planos de Sanderson que parecen haber sido realizados para mofa de su ligero estrabismo. Su estúpida escena en el puente resume muy bien la importancia de estos personajes. Claire Forlani, por su parte, es la esposa de Granjero que es raptada por Gallian, y Kristanna Loken interpreta a una ¿elfa? del bosque que, en un alarde de originalidad, odia a los humanos porque se pelean entre ellos. Poco sale, y tampoco la echamos en falta.

Queda hablar del mejor elemento de todo el reparto, un actor que haría palidecer a la fusión de Marlon Brando, Dustin Hoffman y Sean Penn, el gran Matthew Lillard. Cuando este tipo sale en pantalla deberían avisar al espectador con un cartel luminoso, porque si estamos tomando el refresco es probable que los espectadores de delante se acuerden de nosotros y de nuestras madres. Sus continuos caretos y estúpidos gestos harán las delicias de unos y sacarán de quicio a otros. El tipo no es muy agraciado, pero le notamos que se esfuerza, y con su expresividad logra quedarse a sólo un paso de John Merrick en cuanto a atractivo físico. Al igual que Statham, tiene alguna escena de supuesta carga dramática con el rey (por algo es su sobrino), y el resultado ya lo podéis imaginar.

Los intérpretes han sido probablemente el mayor sumidero de fondos de la producción, pero no fueron el único. El diseño de producción es el mejor en la filmografía de Boll, pero claro, eso no es nada más que asumir la mejor derrota del buen gusto. Los decorados ya no son ocultados mediante una oscuridad permanente, sino que podemos disfrutar con su cutrez e inconsistencia. Cabañas impolutas y carros recién construidos pueblan el entorno del protagonista, un pueblo que se supone de gente pobre. El castillo del rey destaca por su penosa integración con las imágenes CGI, la cual es escasa por el simple hecho de que casi no hay decorados. Los fondos son más falsos que Judas, con una iluminación que no logra disimular lo más mínimo que se tratan de una pantalla de croma. El colmo son las supuestas lianas que emplea el pueblo de ¿elfas? del bosque, unas simples cuerdas con un par de hojas pegadas, un verdadero insulto al espectador. El vestuario sale algo mejor parado, logrando no despertar la vergüenza ajena en todo momento.


El personaje de Kristanna Loken es el más estúpido y sinsentido de todos, lo cual aumenta con esas cuerdas con hojas pegadas imitando lianas de los chinos.Otro de los puntos fuertes de la película es, como es normal, el estúpido guión. Parece que los personajes (además un número exagerado para una película de 2 horas) se idearon previamente a la propia historia, ya que entran y salen de ella continuamente sin que sepamos qué mueve a cada uno. El caos es total en ese sentido, y la evolución de los personajes un sinsentido o absolutamente nula. Realizar un resumen de la historia supondría crear un texto plagado de interrogaciones y suposiciones pilladas por los pelos, así que pasaré de ello. Tampoco merece la pena lo más mínimo, porque lo poco que se comprende sin problemas está plagado de clichés o copias de otras obras fantásticas. El aburrimiento se apoderará del espectador en poco tiempo debido a la incapacidad de comprender lo que estamos viendo. La solución, como es habitual en las obras de este genio, verla acompañado de amigos (alguna sustancia que nos haga compañía también puede ayudar) y bromeando sobre lo que la pantalla nos presenta.

Uwe Boll ha intentado disimularlo con un presupuesto mayor y un reparto con nombres conocidos, pero su incompetencia y mal gusto afloran continuamente, nada nuevo a estas alturas. Cada una de sus obras supone un fracaso económico mayor que la anterior, y sin embargo sus presupuestos son cada vez mayores gracias a las facilidades y subvenciones que proporciona el gobierno alemán al mundo del cine. En términos de calidad, supone un paso hacia delante en su carrera, pero vamos, avanzar un centímetro cuando estás al borde del precipicio no te libra con total seguridad de caer en él. Cuando menos ayudará a las escuelas de cine a prever la creación de nuevas aberraciones. Un simple visionado es suficiente para concienciar a las futuras generaciones. Palabra.

3 mar. 2009

Almodóvar roto.

Pedro Almodóvar vuelve. Un regreso siempre esperado por todos con ansias... Lo hace con Los abrazos rotos, una historia contada a dos tiempos, con Penélope Cruz y Lluis Homar (entre otros) del que hace poco se nos avanzó su teaser trailer, que puedes ver aquí.



Sin duda se aprecia perfectamente el toque del manchego, acompañado por la música de Alberto Iglesias. A partir del 18 de marzo podremos ver qué nueva propuesta nos ha traído el doblemente oscarizado director (Oscar a la mejor película de habla no inglesa por Todo sobre mi madre y Oscar al mejor guión original por Hable con ella).

De regalo podemos ver a continuación un cortometraje de Almodóvar realizado entre toma y toma de Los abrazos rotos, titulado La concejala antropófaga. Incorrecto y corrosivo donde los haya, como bien dice Diego Galán (crítico de cine y que ocupó el cargo de director Festival de Cine de San Sebastián durante trece años y un día) quien entrevista a Almodóvar al respecto del corto como también se puede ver en el vídeo.

Poco diré sobre el mismo ya que creo que lo mejor es verlo, además en la entrevista hablan estupendamente sobre todo lo concerniente al cortometraje, así que con todos vosotros... La concejala antropófaga (un corto de Almodóvar). Espero que lo disfruteis.



[Nota: Lo de los trece años y un día de Diego Galán como director del Zinemaldi donostiarra es cierto. Narra ese tiempo con ese cargo en su estupendo y recomendable libro Jack Lemmon nunca cenó aquí]